Alphonse de Lamartine

    Alphonse de Lamartine (1790-1869), poeta, novelista y ensayista francés, fue uno de los principales introductores del romanticismo en Francia.

    Hijo de un oficial del ejército francés, Lamartine nació en Mâcon, en Saône-et-Loire (Francia), el 21 de octubre de 1790. A la caída de Napoleón Bonaparte, Lamartine defendió la restauración de la monarquía y llegó a ingresar en la guardia personal del rey Luis XVIII, quien más tarde le nombraría secretario de la embajada francesa en Nápoles.

    Sirvió como diplomático en Florencia bajo el reinado de Carlos X y llegó a ser diputado en la Cámara francesa con Luis Felipe de Orleáns. Tras el derrocamiento de Luis Felipe y el establecimiento del gobierno provisional de la segunda república (1848), fue nombrado ministro de asuntos exteriores.

    Desde su cargo defendió a las clases trabajadoras, lo que provocó su caída en desgracia entre la elite política y económica francesa. Desde ese momento, Lamartine se vio obligado a escribir incesantemente para ganarse la vida. Quedó aislado de la alta sociedad y cayó en la miseria. Murió pobre y olvidado en París el 28 de febrero de 1869.

    Los primeros poemas de Alphonse de Lamartine aparecieron en 1820 en el volumen titulado Meditaciones poéticas. Su lenguaje elegante y refinado y la melancolía de los sentimientos expresados en la obra le proporcionaron un gran prestigio, carácter que se vio reforzado con su siguiente libro, Nuevas meditaciones poéticas (1823).

    En 1829 fue nombrado miembro de la Academia Francesa, y un año después publicó Armonías poéticas y religiosas, donde quedaba patente su evolución literaria, culminada en su poema metafísico Las visiones, dividido en dos partes, Jocelyn (1836) y La caída de un ángel (1838).

    Entre sus últimas obras se encuentran el tratado histórico Historia de los Girondinos (1847), la novela Raphaël (1849) y el Curso familiar de literatura, publicado en 28 volúmenes entre 1856 y 1869.