Pintura (historia)

    La pintura, lejos de ser una mera técnica artística, podría definirse de manera general como el arte plástico bidimensional por excelencia. Tradicionalmente, la pintura se definía como la expresión artística que buscaba la representación de la belleza a través de un lenguaje plástico y visual, pero hoy día se entiende más como un vehículo de expresión cuyo lenguaje se construye con el color, la línea y la materia.

    La pintura surgió para dar respuesta a la necesidad que sentía el hombre de expresar la realidad en la que vivía. A lo largo de la historia se han producido numerosos y constantes cambios en la pintura, ya que el acto de pintar es una manifestación inseparable del contexto histórico, cultural y religioso en el que ha sido creada.

    La técnica se ha ido transformando con el tiempo, adaptándose a las necesidades de los artistas y aprovechando los avances científicos que han dado origen a nuevos soportes, nuevos pigmentos o nuevas técnicas. Actualmente se emplea todo aquello que ayude al artista a plasmar una idea. Para pintar se hace uso de soportes como la madera, el lienzo, el papel y otros artificiales; y de técnicas como el temple, el óleo, el acrílico o la acuarela.