Arte del sudeste asiático

El arte del sudeste asiático alude a toda expresión artística desarrollada dentro de este territorio geográfico. El término “sudeste asiático” comenzó a emplearse durante la Segunda Guerra Mundial. Los países que se encuentran dentro de este marco geográfico son Myanmar (Birmania), Tailandia, Indonesia, Camboya, Vietnam, Laos, Malasia, Singapur y Brunei. Todos ellos comparten un lugar geográfico común, pero también hay una serie de acontecimientos históricos y culturales que hacen posible unirlos dentro de una misma corriente artística, a pesar de que existan numerosas diferencias entre estas regiones.

En lo que al ámbito geográfico se refiere, el sudeste asiático puede dividirse en dos grandes sectores: la península de Indochina e Insulindia. El primero se caracteriza por sus selvas inexpugnables, los grandes valles, las cordilleras y los importantes ríos que fluyen de norte a sur y que dan lugar a una cultura autóctona ligada a ellos. Por otro lado, Insulindia es el nombre que se emplea para designar un archipiélago formado por numerosas islas de diversos tamaños y que facilitaron la comunicación entre los diferentes territorios del este de Asia. También se engloba dentro del sudeste asiático a la isla de Sri Lanka, a pesar de pertenecer geográficamente a la India, por considerarla germen de muchas de las creencias y manifestaciones de la cultura y la tradición del sudeste asiático, y por convertirse en puente de comunicación y contacto entre la cultura india y la asiática.

Desde el punto de vista de la historia, han tenido mucho peso sobre la zona los fuertes procesos de colonización que todas las regiones han sufrido por parte de las principales potencias europeas, y la consecuente descolonización ocurrida a lo largo del siglo XX.

Culturalmente, hay que señalar un pasado común que se conoce como la cultura Dong-Son, así como la poderosa influencia que la cultura india ha ejercido sobre las manifestaciones artísticas e intelectuales de estos países, ya que las obras literarias más importantes de esta región del continente asiático provienen de la India, al igual que muchos de los sistemas de lengua oral y escrita.

El arte y la cultura de Sri Lanka

Esta isla, conocida como Ceilán hasta 1972, se encuentra en aguas del océano Índico y está separada de la India por el canal de Palk. Su capital, Colombo, tiene una población de 17 millones de habitantes donde la gran mayoría son cingaleses y el resto proviene del pueblo tamil.

Geográficamente está dividida por la única cadena montañosa que hay en la isla y que la recorre de un extremo a otro; ésta diferencia dos zonas, una más húmeda y lluviosa al sudoeste y otra más seca al noreste.

Históricamente estuvo dominada primero por dinastías indias, hasta que en el siglo XII accedió al poder una familia local. Sri Lanka, al igual que el resto de países que conforman el sudeste asiático, ha sufrido numerosos y sucesivos procesos de colonización desde que en 1505 se convirtiera en una colonia portuguesa. Fue dominada, también, por los holandeses y, por último, se convirtió, en el siglo XIX, en parte del vasto Imperio Británico. En 1948 logró su independencia.

El arte de Sri Lanka es conocido como arte cingalés. Éste se caracteriza por la clara influencia del arte indio y de los estilos que identificaban a las dinastías que gobernaron la isla hasta el siglo XII. Dadas sus características geográficas, Sri Lanka está considerada un vehículo comunicador entre la cultura india y la asiática, hasta tal punto que numerosas manifestaciones artísticas y literarias de la isla se estudian como parte de la cultura india.

Sus primeras expresiones artísticas nacen vinculadas al budismo Theravada, alcanzando su mayor apogeo en el siglo II a.C., un momento en el que la isla estaba gobernada por la dinastía Andhra, procedente de la India. Ejemplo de esta constante comunicación es la importante influencia que ejerció esta dinastía sobre las manifestaciones pictóricas y escultóricas de la isla. A pesar de todo, existen ciertas diferencias entre el arte de la India y el de Sri Lanka, el cual, estilísticamente, es más sobrio, mostrando formas sencillas, despojadas de adornos y riquezas. Las obras más importantes de este arte son stupas (monumentos de origen indio que hacían la función de templos de peregrinación destinados a conmemorar la muerte de Buda), como las de Thuparama de Anuradhapura y la de Ruvanveliseya, ambas del siglo II a.C. Estas edificaciones originaron la construcción de un grupo de monasterios y habitaciones a su alrededor que en la actualidad se han perdido casi por completo.

La escultura cingalesa también mostró el mismo grado de simplicidad y austeridad. La imaginería tomó el modelo típico de Amaravati, basado en la frontalidad y los poderosos volúmenes. No obstante, las figuras alcanzaban tamaños gigantescos, como son los Budas de Avukana, del IX d.C., de evidente influencia gupta, y el Buda de Sarnath. Otra escultura colosal es el Paranirvana de Buda, en Polonnaruva, una imagen que muestra a Buda recostado sobre su lado derecho justo antes de morir, realizado con un estilo que mezcla lo gupta y el de las cuevas indias de Ajanta.

En pintura, Sri Lanka conserva hoy día numerosos ejemplos de pintura. Los más importantes son los de Dambulla y los del fuerte de Sigiriya. Las pinturas murales de este último, que decoran las galerías de acceso, se ejecutaron empleando la misma técnica y estilo de Ajanta.

El arte y la cultura de Indonesia

Indonesia es un archipiélago que se encuentra en aguas del océano Pacífico y está formado por unas tres mil islas, cuya población heterogénea ronda los 180 millones de habitantes. De estas islas las más importantes son Sumatra, Borneo y Java, isla que alberga la ciudad de Yakarta, capital del país.

Las manifestaciones culturales más importantes tuvieron lugar en la isla de Java, en el intervalo de tiempo comprendido entre los años 778 y 864, un periodo cuyo poder político era ostentado por la dinastía Shailendra. Durante esta época se construyeron numerosos edificios sagrados, conocidos bajo el nombre de kandi. Los kandis son estructuras recias, macizas y muy resistentes construidas con una piedra autóctona de color negro y origen volcánico. Estos templos, en los que se representaron complicados programas iconográficos, tienen una estructura sencilla formada por dos espacios, un pórtico y una gran habitación sin columnas que alberga la imagen a la que se rinde culto. En el exterior, la sala está rematada por una torre de estructura piramidal. Ejemplos de este tipo de construcciones son los templos dedicados al dios Shiva de Dieng, edificados entre el siglo IX y el XIII.

También hay que mencionar otras construcciones religiosas de carácter budista, como stupas, realizadas a base de una estructura creciente hacia arriba ordenada en terrazas, y una planta en forma de mandala (diseño geométrico abstracto de origen indio y de significado religioso). Destaca la stupa de Borobudur en Jogjakarta, que en su decoración iconográfica exterior reproduce el camino que deben recorrer las almas hasta lograr la iluminación.

También son destacables las manifestaciones literarias, ya sean escritas en lengua javanesa o malaya. La literatura en lengua javanesa está muy influenciada por las leyendas indias de Ramayana y el Mahabharata, y es más fina que la literatura en lengua malaya, la cual, más popular, se encuentra muy influenciada por el Islam, siendo su principal centro literario la isla de Sumatra. Dentro de las manifestaciones literarias escritas en malayo destacan unos poemas largos y de gran expresividad que se conocen como shari; de éstos, el más importante es el poema Ken Tambuhan. Otra expresión artística propia de Indonesia es el wayang o teatro de sombras.

El arte y la cultura de Camboya

El reino de Camboya, que en su momento de mayor esplendor llegó a dominar parte de las actuales Vietnam y Tailandia, es la cuna de la cultura más importante de todas las del sudeste asiático, teniendo como origen las civilizaciones de Fou Nan y Chen-la.

Su principal foco artístico estuvo en la ciudad de Angkor, en torno al cual se originó el periodo artístico más importante, comprendido entre el año 790 y el 1300, y conocido como arte khmer. A este periodo corresponde la construcción de los recintos de Angkor Vat y Angkor Thom que guarda el templo de Bayon.

Al igual que ocurre en otras culturas de esta región, la influencia de la India (que comenzó en el siglo I a.C.) tuvo gran peso, y supuso la aceptación de sus sistemas políticos, sociales e incluso religiosos. También se adoptó el sánscrito como medio de escritura. Todo esto hace que sus manifestaciones escultóricas y literarias estén profundamente contaminadas de las características del arte indio. Las esculturas tienen un carácter muy frontal, son majestuosas y muestran un cuidadoso estudio de la anatomía.

Dentro de la literatura camboyana destacan las novelas Vorvong y Saurivong, que son relatos de aventuras, y el Saphea Tonsai o Historia del juez liebre, un cuento cuyos protagonistas son animales. También hay que destacar el teatro camboyano, que se divide en tres ramas diferentes, el nang sbek thom, o teatro de sombras, la lakon khol, o danza de máscaras, y el lakon kabach boran, o baile realizado sólo por mujeres.

El arte y la cultura de Vietnam

Vietnam es un país que ha sufrido constantes dominaciones por parte de distintas potencias mundiales, lo que ha influido en su cultura en mayor o menor medida. Durante más de diez siglos estuvo bajo el dominio del Imperio chino, de la mano de la dinastía Han, que dejó una notable impronta en la civilización vietnamita, tanto que hasta el siglo XIII la lengua fue el chino. No obstante, al final de este mismo siglo apareció el primer texto escrito en una lengua autóctona de carácter ideográfico llamada chünôm. Vietnam también se vio dominada por los mongoles y en el siglo XX sufrió la conquista de los franceses, que dividieron el país en tres, los japoneses y los norteamericanos, hasta lograr la independencia en 1975.

Tal y como sucede con el resto de los países del sudeste asiático, Vietnam también recibió la influencia de la cultura india, que durante el periodo comprendido entre finales del siglo VII y el siglo XIII propició la aparición de la civilización Champa o Lin-Yi, una de las más importantes del país.

La civilización Champa reunió a diferentes reinos independientes que recibieron, a su vez, los influjos de los Khmer de Camboya. Se toma como comienzo de esta cultura la construcción del templo budista de Dong Duong, bajo el reinado de Indravarman (entre los 875 y 898), ya que constituyó el punto de referencia del que partieron posteriores construcciones. Este templo sigue un esquema arquitectónico muy sencillo: una sola nave rectangular a la cual se accede por uno de sus lados, rematando los otros tres con arquerías de arcos ojivales ciegos. Completa el conjunto en el exterior una torre tronco-piramidal, tal y como sucede en los templos kandis de Indonesia. Estas mismas características las sigue el templo de Ai en Mi Son, construido en el siglo X.

La escultura vietnamita se desarrolló o bien como ornamentación de los templos, a modo de decoración exterior, o siguiendo un esquema escultórico de bulto redondo. Las primeras recubren los muros de los templos desarrollando temas vegetales o reproduciendo seres fantásticos; las de bulto redondo reproducen unos seres de rasgos muy característicos, presentando ojos grandes y un aspecto hinchado, con la nariz ancha y chata, bocas de prominentes y carnosos labios y, sobre estos mismos, un tupido bigote.

El arte y la cultura de Myanmar

Myanmar, también llamada Birmania, se encuentra entre la meseta tibetana y la península de Malasia, casi aislada del continente por una cadena montañosa y el cauce del río Irrawady.

Los primeros pueblos que produjeron manifestaciones artísticas interesantes fueron los Pyu y los Mon. Los Pyu procedían del centro del continente asiático y llegaron a Myanmar en torno al siglo VI, estableciéndose en el norte. Su cultura está fuertemente indianizada, como se aprecia en sus construcciones de stupas, que siguen el mismo esquema que las indias de Orissa. Los Mon procedían de Mongolia y se establecieron cerca de la desembocadura del Irrawady alrededor del siglo VI. Los Mon, al igual que ocurría con los Pyu, están muy influidos por el arte indio y en concreto por la escuela Sarnath, aunque sus esculturas son menos recargadas. Destaca el Buda Sentado del monasterio de Brah Pathama.

En líneas generales se puede decir que el arte de este país se caracteriza por la extraña simbiosis que se produjo entre la tradición autóctona y el arte budista procedente de la India. Reflejo también de lo que sería su religión, una asimilación de la tradición del pueblo birmano procedente del desierto del Kansu, que rendía culto a los Nats (espíritus de los antepasados), y de la naturaleza y la religión budista de los Mon.

En arquitectura destacan las construcciones denominadas cetiya, que es el nombre autóctono empleado para las stupas. Estos edificios siguen un esquema predeterminado con un domo acampanado rematado por una estructura cónica de anillos y coronada por un chapitel apuntado. Un claro ejemplo de cetiya es la stupa de Dhammayanziya, en Pagan. Estos edificios estaban construidos con materiales pobres como el ladrillo o el estuco, y en su interior aparecían ricamente decorados con pinturas murales. En el periodo de máximo esplendor de esta cultura las stupas llegaron a alcanzar los 150 metros de altura y se decoraban con oro y piedras preciosas. Las representaciones escultóricas, por lo general de Buda, eran esquemáticas, estereotipadas y doradas.

También hay que mencionar la poesía culta de Myanmar, influenciada por el budismo, entre la que se encuentran poemas de carácter didáctico, los pyo, de temas históricos, los egyin, e incluso de temática amorosa, los yadu.

El arte y la cultura de Tailandia

Tailandia abarca la península de Malaca y el centro de la península de Indochina, y es el último ejemplo de indianización de los países del sudeste asiático. Uno de los primeros momentos de esplendor de la civilización tailandesa fue durante el dominio de los Thai, pueblo de origen mongol que, a su vez, recibió la influencia de la cultura china además de la india.

La arquitectura Thai se caracteriza por la fuerte influencia khmer,a la que añaden elementos propios, como las flechas que rematan las stupas y los tejados con alero saledizo. En cuanto a las esculturas, destacan las hechas en bronce, con largos cuerpos, caras ovales con nariz aguileña y cejas arqueadas. Dos imágenes características de esta escultura son el Buda con moño, conocido como Ushnisha, que termina en una puntiaguda llama, y el Buda Sukhodaya (siglo XIV), al cual se le representa caminando.

En cuanto a las manifestaciones literarias de esta cultura destacan el Cuento de los Tres Mundos (1345), escrito en lengua khmer, y La Gran Existencia o Gran Encarnación (1482), uno de los textos más importantes de todo el sudeste asiático y que relata la encarnación de buda antes de convertirse en Siddharta Gautama.